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MANIFIESTO

Rediseño de sistema de justicia abatirá corrupción

José Chable RuízViernes, 9 de Junio de 2017

En los últimos meses se ha debatido en los Congresos Federal y en el de los Estados excluir la figura del “Fuero Constitucional” del que gozan algunos servidores públicos, que impide sean sometidos a juicio por las conductas ilícitas en que incurren durante sus funciones.

 

Esta “inmunidad procesal” del que gozan los servidores públicos genera corrupción en el sistema político, conducta que crea una gran desigualdad social, porque impide el desarrollo socioeconómico y empobrece a la mayoría de los mexicanos.

 

Para combatir la corrupción en Tabasco, el gobernador Arturo Núñez Jiménez envío la semana pasada al Congreso del Estado una iniciativa de reformas constitucionales para crear el Sistema Estatal Anticorrupción y una Fiscalía sobre la materia, considerando que existen condiciones para retirar la figura del Fuero de la  Constitución de Tabasco.

 

Consideramos que el problema de la corrupción no reside en el fuero de los funcionarios, sino en las instituciones de procuración y administración de justicia. Se necesita un cambio en la cultura política mexicana, que promueva las conductas éticas y los estímulos por la eficiencia y la honestidad de los servidores públicos.

 

Hay dos ejemplos que el Fuero no es un problema para combatir la corrupción. En Brasil, el presidente Michel Temer, quien goza de Fuero Constitucional, es investigado por la Fiscalía brasileña por actos de corrupción. En Estados Unidos, el presidente Donald Trump se encuentra en medio de un proceso de investigación tanto por parte del Congreso como del FBI.

 

Cabe destacar que el FBI es un ente dependiente de Trump, y aun así no le tiembla la mano al Departamento de Justicia para investigar al que es su superior jerárquico.

 

Con los anteriores ejemplos vemos que el Fuero no es el problema, sino la falta de voluntad política de los legisladores para diseñar y dotar de facultades a las instituciones de procuración y administración de justicia, que generen una cultura de combate a la corrupción y de respeto al Estado de Derecho.