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José Eduardo Moreira Rodríguez con su victimario, Rodolfo Castillo Montes. (Foto: especial 24 Horas).

Publican fotografía del hijo de Moreira con su victimario

* Rodolfo Castillo Montes, subdirector Operativo de la Dirección de Seguridad Pública de Ciudad Acuña, fue acusado de entregar a Moreira al grupo criminal de "Los Zetas", a quien se le atribuye el homicidio.

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Martes, 9 de Octubre de 2012
Redacción / El Independiente
(proceso.com.mx).- El periódico 24 Horas publicó una fotografía de José Eduardo Moreira Rodríguez, el hijo del exgobernador Humberto Moreira, asesinado la semana pasada, con su presunto victimario, Rodolfo Castillo Montes.
 
En la imagen, ambos posan para la cámara, abrazados. Moreira, vestido de una camisa gris, sonríe, mientras que su acompañante porta una playera informal. En la mesa hay dos vasos de cristal y un par de botellas de refresco.
 
Rodolfo Castillo Montes, subdirector Operativo de la Dirección de Seguridad Pública de Ciudad Acuña, fue acusado de entregar a Moreira al grupo criminal de “Los Zetas”, a quien se le atribuye el homicidio.
 
Cita el diario:
 
“A diferencia de lo que se ha dicho públicamente de que se encuentra arraigado, funcionarios cercanos a las pesquisas confirmaron a 24 HORAS que Castillo Montes no rindió declaración ministerial y logró escapar, registrando el último rastro de él en Saltillo.
 
“De acuerdo a las investigaciones de la Procuraduría General de Justicia de Coahuila, el funcionario policíaco estableció nexos desde hace más de dos años con Los Zetas, a quienes ofreció protección, junto con agentes municipales a su cargo. Llegó a involucrarse tanto con los paramilitares que se convirtió en una de las personas de mayor confianza operativa en la región”.
 
El principal responsable del crimen de José Eduardo Moreira Rodríguez logró huir y tiene miedo de ser asesinado.
 
Las pesquisas se extienden a por lo menos cuatro funcionarios del ayuntamiento que también ofrecerían apoyo al grupo de narcotraficantes.
 
Por lo pronto, ayer fueron destituidos Manuel Menchaca Flores y Martin Faz Ríos, director de Desarrollo Social Municipal y el secretario del ayuntamiento, respectivamente, y quienes podrían estar sujetos a investigación por el crimen de José Eduardo.
 
La punta de las pesquisas:
 
Las investigaciones sobre el homicidio del hijo del ex dirigente nacional del PRI y ex gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, arrancó a partir de las contradicciones en los informes de los policías municipales.
 
Las inconsistencias en los partes informativos iban desde el número de impactos que presentaba el cadáver, la forma en que fue localizado el cuerpo, la hora del hallazgo, en cómo se habían enterado y porqué lo encontraron tan rápido.
 
El primer reporte señalaba que el cadáver tenía un solo impacto. La necropsia arrojó que fueron tres los que presentaba por un rifle de asalto AK-47, y uno más por una arma corta.
 
Los agentes que fueron presentados ofrecieron los primeros datos de cómo fue el secuestro y asesinato del hijo del ex gobernador, pero también sostuvieron que Castillo Montes, en varios casos, los obligó a involucrarse con Los Zetas para brindarles protección, porque de lo contrario serían asesinados, a cambio recibían un pago mensual por sus servicios.
 
Las investigaciones también plantean que el jefe policiaco entregó identificaciones a algunos de los integrantes de Los Zetas, como un mecanismo de cobertura para evitar ser detenidos.
 
Confiesan detalles:
 
Los agentes de la policía municipal que participaron en el crimen, revelaron a la Procuraduría de Justicia del estado que Rodolfo Castillo Montes citó a José Eduardo en un Oxxo, en el lugar lo esperaban unos policías municipales, cuyos nombres no fueron revelados a este diario.
 
Los agentes subieron por la fuerza al hijo primogénito de Humberto Moreira, para trasladarlo al sitio donde posteriormente sería acribillado por el mando policíaco.
 
Sin embargo, todavía se están verificando los detalles sobre en qué lugar exactamente fue asesinado José Eduardo, porque se tienen inconsistencias entre las declaraciones y los peritajes.
 
Las declaraciones del diputado local Cuauhtémoc Arzola permitieron dirigir las pesquisas hacia Castillo Montes, ya que estableció que su hijo Guillermo, se había comunicado con José Eduardo, para ponerse de acuerdo sobre su asistencia al evento de inauguración de unas canchas, y éste le envió un mensaje de que primero se reuniría con Rodolfo (Castillo) para ver que era lo que quería.
 
Contrario a la versión dada por la Procuraduría de Coahuila de que Castillo Montes está arraigado, junto con otros dos policías municipales; información obtenida por 24 HORAS establece que está prófugo y la última vez que se supo de su paradero iba rumbo a Saltillo, Coahuila.
 
Otro de los datos de la investigación es que las advertencias lanzadas a través de mantas signadas por Los Zetas, tenían como destinatario al padre de José Eduardo, Humberto Moreira, a quien acusaban de haber roto pactos con esa organización.
 
El jueves pasado luego de terminar la misa fúnebre del primogénito del ex mandatario, el hermano de éste, Carlos Moreira Valdez, dirigente de la sección 38 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, dijo que se habían instalado mantas en las cuales se advertía que iban por un Moreira.
 
Castillo Montes, señalado como autor material del homicidio se había desempeñado como director interino de la Dirección de Seguridad Pública, de mayo al 28 de septiembre de este año.
 
De acuerdo con la indagatoria, ese funcionario además de involucrar a algunos policías de la corporación con ese cártel, también tenía infiltrados personas del mismo dentro de la dependencia.
 
La versión oficial:
 
La versión dada a conocer ayer por la Procuraduría de Justicia de Coahuila, establece que Rodolfo Castillo Montes, está arraigado y que sólo habría entregado a José Eduardo, a sus presuntos sicarios para que lo asesinaran.
 
Los dos agentes que están en calidad de arraigados por su participación son: José Trinidad Landeros y Víctor Carrizales Prieto, este último identificado en Ciudad Acuña como un jefe de turno en la policía que trabajaba mucho y que le gustaba aparecer en eventos sociales.
 

Mientras que el supervisor de la Policía de Acuña, Víctor Landeros conocido como La Iguana, está prófugo al igual que cuatro hombres, sólo identificados por las autoridades como participantes del homicidio con los alias el Pelón, El Chagui y El Flaco. (Con información de diario 24 Horas).